Diario de una alerta.

Día 20.


¡Ualaaa! Ya llené todos los dedos de las manos y de los pies… a partir de mañana necesito ayuda para contar días.Y lo que nos queda, amigo diario. A este paso dejamos en poca cosa lo de los Episodios Nacionales de Pérez Galdós. Que pienso yo que nadie se va a extrañar cuando nos amplíen la reclusión en quince días más, de hecho ya hoy se comenta en todos sitios que probablemente sea oficial en muy breve.


Que mira que uno intenta cubrir todo el tiempo posible en mirar redes sociales, conectarse a la librería y mirar cómo va todo como si fuera posible que algo, simplemente, fuera. Ves algo en televisión, te asomas al balcón a ver el mismo paisaje cada día, también sales a aplaudir y no sé cuántas cosas más inventas… pues, pese a todo, sigue quedando demasiado tiempo para pensar. ¡Error! No pienses. Encefalograma plano como dice uno de mis colegas, el «Tembleque».


Pero bueno, en esto de asomarse al balcón hoy ha cambiado la cosa. Ha hecho un día espectacular, así que he estado un buen rato sentado al solecito. Acaparando vitamina D y, claro, pensando.


Al final creo haber llegado a la conclusión clave. Me he dicho yo mismo, “tú piensa todo lo que quieras, pero no te irrites que, te guste o no, vas a tener lo mismo”. Así que, pensando y pensando, he vestido de grana y oro a media cuadrilla y, cuando ya me he sentido a gusto y calentito por tanto sol en la cara, me he “metio pa´dentro”.


Y es que si vienen muchos días como el de hoy, va a hacer falta poner en la lista de la compra un bote de After sun, que nos vamos a quemar incluso.


Anoche, siguiendo un comentario recibido precisamente por Facebook, vimos el primer episodio de “Freud”. Un poco extraña pero no pinta mal, así que en un ratito veremos el segundo capítulo a ver qué tal continua.


Eso sí, como es viernes, para más inri, viernes de Dolores, igual nos unimos un rato a la quedada a través de redes con los colegas. Total, un rato diciendo pamplinas, riendo y tomando una copita es muy aconsejable a falta de poder hacerlo en vivo y en directo. ¡Pronto!


Pero qué cosas. En estos días, y en circunstancias normales, nos habrían llegado libros para tener la librería cargada de cara a la semana santa y a la, más que probablemente, mayor afluencia de visitas. Habríamos montado los escaparates para la ocasión y el domingo de Ramos, habríamos visto y fotografiado a la polllinica pasando por delante de nuestro local que, además, este año era la primera vez en la nueva ubicación… sin embargo, allá está la librería, “triste y sola” esperando tiempos mejores. Ojalá, tendremos esperanza.


Y, bueno, así se ha ido un día más en casa. No ha estado mal pero te queda una sensación extraña al ver en las noticias como se habla de los fallecidos de cada día, cifras que dan miedo. Cifras de una guerra en la que, se dice, que estamos aunque no veamos al enemigo. Y sí, es extraño ver como pareces inmunizarte a esas cosas a base de repetirlo un día tras otro.


Ocho mil y pico pensionistas menos en marzo para la Seguridad Social. Se dice pronto. No es que vaya a servir de nada, pero lo primero que se debería hacer cuando la cosa sea medianamente normal, sería hacer un homenaje a todos ellos.


En fin, colega, supongo que hoy ando más sensible de lo habitual. Voy a ver si andan los amigos “online” y me sacan unas risas.


Mañana, sábado, sabadete.

Buenas noches.

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Autor: Alberto López Barrio

Nací en 1973, el destino nos llevó a San Pedro de Alcántara donde, en julio de 2011, abrimos una librería, Espacio Lector Nobel San Pedro. Ahora comenzamos con este blog que, esperamos, sea punto de encuentro de muchos amigos aficionados a la lectura.