Diario de una alerta.

Día 25.


¡Qué maravilla! Un nuevo día gris. Yo, que lo tengo todo preparado en el balcón para disfrutar de días de sol, con la cremita del 50 que, a este ritmo, se me caduca y no la uso. Y la cervecita bien fría, por supuesto, lista para abrirla y sentarme a disfrutar del paisaje.

Alguien dirá que mejor así, que con días buenos sería más complicado todo. Pues no sé, quizás sea cierto, pero yo necesito ver el cielo bien azul.
Y por la noche, tres cuartos de lo mismo. Estos días que podía ver la luna llena saliendo en el horizonte a una hora ideal, resulta que estas nubes no dejan contemplarla.


Y ya han pasado veinticinco días de confinamiento, justo en miércoles santo. En Málaga hoy salía El Rico, ese que indulta cada año a un preso. Así que imagino, yo que soy muy inculto en estos asuntos, que de momento no hay perdón para nadie. Y aquí, en San Pedro, Mari Ángeles ya habría dado su pregón hace unos días. Tendremos que esperar para oírla.
Mientras tanto, van cayendo los días. Lo cierto es que, aunque pretendo mantener el buen humor y el optimismo, cada vez cuesta un poquito más. Es cierto que cuando te pones a pensar, los días se van marchando, más o menos, con rapidez. Pero, por mucho que quieras ocupar las horas y mantenerte activo, la cuesta es cada vez un poco más empinada.


Pero bueno, para esto vienen bien esas redifusiones que están poniendo de grandes etapas de Perico Delgado o Induráin subiendo los puertos en el Tour, así te dices que tú también puedes. Pedalada a pedalada y hacia arriba. La meta se va acercando. Y por cierto, recuerdo ahora un día de verano, con calor “pa morir”, después de comer y sin fuerza para nada, en un camping de Tarifa viendo en la televisión de la cafetería una de esas etapas con el que luego sería mi compadre. Ya llovió, sí.
Anda, que ahora se nos vienen encima jueves y viernes santos y ya, con el fin de semana liquidamos este tiempo de Pascua. Y, ¿qué es lo próximo? EL DÍA DEL LIBRO. ¡Ole y ole!


A ver qué cositas organizo con Isa, seguro que se nos ocurrirá algo que podamos hacer. Al menos a través de las redes, que cuando podamos volver a abrir las puertas, tendremos que celebrar el día del libro y mil cosas más por todo lo alto, ¿no?

Y nada, hoy el día se me va habiendo almorzado pollo al curry. Guárdame el secreto, he repetido, es que estaba riquísimo. Y ahora, para cenar, una ensalada y un poco de chacina. Y un pellizquito de pan va a ser inevitable, es que el pan de Fermento está tremendo. Que lo que no me extraña es que, después de la fiebre del papel higiénico, digan ahora que se ha disparado la venta de cervezas, aceitunas y patatas. Y verás el día que salga el sol… apuesto a que se multiplica por dos esa cifra.


A media tarde, una videollamada con José Manuel y Rafa. Amigos de toda una vida, vienen poco por aquí en condiciones normales así que a partir de ahora ni pensarlo quiero. Hemos pasado un rato divertido contándonos tonterías hasta que una de las baterías de los móviles decidió dar por concluida la tertulia.


Hoy, en TCM, sesión doble de Hitchcock. A las 22h, “La ventana indiscreta”, ya hablé algo de ella. Qué mejor momento para identificarse con el protagonista, un soberbio James Stewart y también con ella, Grace Kelly. Y si hay más ganas de cine, a continuación ponen “Topaz”, quizás menos conocida pero igualmente buena. Buen plan asegurado.

Buenas noches.

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Autor: Alberto López Barrio

Nací en 1973, el destino nos llevó a San Pedro de Alcántara donde, en julio de 2011, abrimos una librería, Espacio Lector Nobel San Pedro. Ahora comenzamos con este blog que, esperamos, sea punto de encuentro de muchos amigos aficionados a la lectura.