Diario de una alerta.

Día 31.

Anoche tardé muchísimo en dormirme. Las 3am las vi en el reloj, luego ya no se con exactitud sobre qué hora acabaría por caer rendido. Y eso que me había levantado bien temprano el día anterior, había hecho ejercicio y no dormí siesta.

Se ve que a todo esto se impuso que la cabeza quería seguir activa y dándole vueltas a todo. Así que, con semejante actividad mental, lo normal era no pegar ojo.

Claro, te vence el sueño y al final, cuando he despertado, debían ser casi las once. Así que la mañana no cundió. ¡Total, para lo que había que hacer!

Lo único destacable es que bajé a la gasolinera justo antes de comer. He aprovechado para llenar el tanque, que no es que fuera muy urgente, pero ya que estábamos… También me he traído una bombona y compré una barra de pan. Total, que ni un cuarto de hora después, ya estaba de nuevo en casa.

Para almorzar, unos noodles con verduritas y a pensar en dejar que pase la tarde. Hoy tuve que enfadarme con los niños justo cuando íbamos a comer. Lo de siempre, que si me ha hecho tal, que me ha pegado o que me ha dicho… Después te arrepientes porque ya es bastante complicado pasar un día tras otro con estas circunstancias. Bueno, no siempre se puede mantener la calma controlada.

Más tarde me enganché con una película de Julia Roberts, ya estaba empezada pero al final me quedé viéndola hasta que acabó. Está entretenida, además no para de viajar a lo largo del mundo. ¡Afortunados algunos!

Luego, pasando canales, dejé alguna cadena donde estaban hablando de asuntos políticos. Una vez más, ¡ERROR! Primero que si a un señor que fue Presidente lo han pillado haciendo deporte en la calle. Y digo yo que esto solo admite dos opciones… si es falso, hay que meter un “paquete” a quien saca la noticia y, si es cierto, se le sanciona como a todo hijo de vecino y mayor ridículo para él por ser un personaje público. Y esto lo puedes y debes decir seas de los suyos o de los de enfrente, ¿no?

Después que si el jueves comienza la ronda de encuentros para unos pactos con un estelar encuentro PSOE-PP (como el que está anunciando un Barça-Madrid en Champions), pero aun así se dicen los unos a los otros que si me entero por la prensa, que si me insultas, que si tal y cual… y a estas alturas, el jueves será el día 33 de alerta. ¿En serio era necesario que pasen estos días? Lamentable.

Tenía yo un jefe, afortunadamente hemos mantenido el contacto, así que ahora tengo un amigo, que decía muy a menudo: “rodéate de los buenos y serás uno de ellos”. Decía muchas más cosas, en realidad no callaba nunca. Diría yo que superaba lo que habla mi hija, que ya es difícil. Pero bueno, que me desvío, decía muchas cosas y la mayoría muy inteligentes. Y es que en esa frase había que darle absolutamente toda la razón. Incluso siendo mediocre, si te haces de un buen equipo a tu lado, parecerás bueno tú también. En nuestro caso, esa referencia se aplicaba a un departamento en una empresa, pero es igualmente válido para nuestros queridísimos políticos, que se junten y saquen lo mejor de cada uno… ¿hay esperanza? Así lo deseo, pero no lo espero.

Así que dejé de ver la televisión. Es que no aprendo.

Pues día listo, ya cenados incluso. Así que me despido por hoy de ti, amigo. Nos vamos a la cama a ver un nuevo episodio de Freud, diría que va mejorando, espero que este capítulo no defraude.

No voy a nombrar la palabra, pero parece que mañana nos depara un día con H2O en cantidades industriales. Veremos, además tempranito, que toca madrugar.

Buenas noches.

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Autor: Alberto López Barrio

Nací en 1973, el destino nos llevó a San Pedro de Alcántara donde, en julio de 2011, abrimos una librería, Espacio Lector Nobel San Pedro. Ahora comenzamos con este blog que, esperamos, sea punto de encuentro de muchos amigos aficionados a la lectura.