Diario de una alerta.

Día 41.

¡Vamos avanti! A toda vela hacia el final de “esto”. Viernes, día 41 de confinamiento. Metidos de lleno en otro fin de semana. Otro más. Y van… mejor ni hago cuentas.

Aunque este parece que será ya algo diferente a todos los anteriores, este próximo domingo se permitirá que los niños puedan salir a pasear un rato. La cosa, a priori, da para hartarse de hacer chistes pero mejor pensaremos que el personal actuará con prudencia y sentido común. Ya veremos.

Ha sido un día tranquilo, esta mañana aún circulaban mensajes en redes sociales por el Día del Libro, así que he podido saborear los últimos restos. Como cuando todo esté en marcha lo celebraremos de nuevo, algunas cosas buenas debemos sacar, podremos disfrutarlo por partida doble.

La mañana acabó por irse con alguna tarea en casa y la gestión de algún pedido online. Para almorzar un arrocito. Luego, haciendo la sobremesa con el cafelito de siempre, ha vuelto a tocar una cabezadita, ha sido cortita, lo prometo.

Luego hemos hecho una videollamada con mis hermanas y los abuelos. Es que hoy es el cumple de la abuela. Así que ha sido una celebración virtual. Bueno, al menos ha visto a los nietos un rato
Después de esto, hemos jugado un parchís en casa, los cuatro. Ha ganado Carolina hija, yo estuve muy cerca… pero saqué tres seis seguidos con mí última ficha.

Y ya tenemos avanzada la tarde. La verdad es que esto parece eterno pero cuando te vienes a dar cuenta, se te ha ido un día más y te preguntas qué has hecho.

Hoy vengo tempranito porque como mañana es nuestro aniversario, prepararemos ahora una buena cena para celebrarlo. Que mañana vuelve Carol a sus turnos así que tampoco podemos trasnochar mucho.

Y yo que tenía hace un par de meses planazo para el próximo finde por la celebración del aniversario y mira qué cosas, en casita. Pero bueno, como se dice con la lotería de Navidad, lo importante es que tenemos salud. Eso, y que la cenita dará para un buen homenaje, que teníamos un trozo de buen atún congelado. Si es que siempre es ver el vaso medio lleno… y prometo que la copa, la lleno hoy varias veces.

Así que hoy, soy muy breve de nuevo.

Ahora me toca ducha y, una semana después, un buen afeitado.

Buenas tardes, noches.

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Autor: Alberto López Barrio

Nací en 1973, el destino nos llevó a San Pedro de Alcántara donde, en julio de 2011, abrimos una librería, Espacio Lector Nobel San Pedro. Ahora comenzamos con este blog que, esperamos, sea punto de encuentro de muchos amigos aficionados a la lectura.

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