Diario de una alerta.

Día 56.

Sábado, 9 de mayo. Comencé el día número 56 a eso de las nueve. Al menos esa fue la hora a la que sonó el despertador. Carol llevaba poco menos de una hora acostada y yo tenía que hacer esfuerzos para ponerme en pie. Diez minutillos remoloneando y al lio.

Una vez preparado y después de desayunar bajé a la pescadería. No solo había buen atún, tuve la suerte de que me sacó una pieza nueva. Así que me traje cuatro buenos filetes. Haré luego un poco de tartar y el resto, a la plancha. Vuelta y vuelta y un poco de sal.

Lo dejé en la nevera y me marché a la librería. Un par de clientes venían a retirar sus reservas. He aprovechado para repasar pedidos que se quedaron a la espera cuando comenzó todo esto y para elegir algunas recomendaciones para el próximo lunes en televisión.

Ya te decía ayer que seguiremos por ahora en fase cero. Así que seguiremos abriendo la librería durante las mañanas y atendiendo reservas y pedidos. Que vaya tela con esto de las fases, las provincias y los doctorados que opinamos sentando cátedra. Nos meteremos todos y que se libre quien pueda… o quiera.

Algunos dicen que en Málaga tenemos lo que nos merecemos según el comportamiento tenido. Pero no sé, digo yo que las provincias donde sí se avanza a la siguiente fase tampoco habrán tenido un comportamiento ejemplar y que aquí haya sido un desastre… en fin, todo tiene tantas lecturas como “opinadores” hay. Quiero creer que una serie de personas que manejan cifras, datos y mucha información han seguido unos criterios bastante objetivos y aquí, por desgracia, no los cumplimos. La cosa es que oigo hablar a un político en medios de comunicación y ya lo miro mal, con interés. Seguro que es injusto, pero he eso hemos llegado.

Y Ahora que se aproxima el posible regreso de la liga, un jugador de fútbol parece ser que ha dado positivo. Leo que dice, textualmente, la noticia que “está en fase de resolución con baja probabilidad de transmisión”. Y a mí, que me encanta el deporte del balón, esto me suena a una milonga pero gorda, gorda. ¿Pero esto no era extremadamente contagioso?¿Ahora la probabilidad es baja?¿Quién quiere tomarme por tonto? Pero bueno, yo veo el fútbol con Pepe y así le ponemos ilusión infantil… que si te pones a pensar en los intereses, el dinero que mueve y tal… también habría que dejarlo.

Pero bueno, después de acabar en la librería, llegué a casa y ya andaban preparando el almuerzo. Manjar de dioses, Pepe había pelado patatas como si no hubiera un mañana. Teníamos patatas fritas con un par de huevos (esto igual da para chiste). Y claro, nos hemos puesto de grana y oro.

Por la tarde he flojeado, en uno de los canales ponían la peli sobre la vida de Chaplin y, mientras hacía cosillas en el ordenador, la ha tenido de fondo. Ya la había visto alguna vez pero la dejé, está rodada con mucho gusto y buena banda sonora.

Carol se ha ido a hacer algo de deporte y nosotros acabamos de llamar al abuelo, ahora me pondré a preparar el atún. Obviamente, el vinito ya está enfriando en la nevera. Así que ahora, homenaje. A disfrutar, que son dos días.

Colega, veremos qué da la noche. Mañana, no hay despertador que valga. A dormir que será domingo y vamos a flojear mucho, que además parece que el clima no acompañará mucho. O, para flojear, quizás sí.

Buenas noches.

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Autor: Alberto López Barrio

Nací en 1973, el destino nos llevó a San Pedro de Alcántara donde, en julio de 2011, abrimos una librería, Espacio Lector Nobel San Pedro. Ahora comenzamos con este blog que, esperamos, sea punto de encuentro de muchos amigos aficionados a la lectura.