Diario de una alerta.

Día 9.

¡Lunes! toda una semana por delante de nuevo. Encima siguen los días nublados. Eso sí, ¿te das cuenta cómo se van alargando los días?
Y de almuerzo, lentejas. ¡Vaya tela! No sé ni para que vengo hoy a contarte cosas, amigo diario.

¡Qué va! Si es broma. Ya tenemos el lunes “ventilao”, así que a por el martes y pasado miércoles. Ni te das cuenta cuando el jueves estás diciendo, ¡mañana es viernes! Y ya te metes en otro fin de semana. Que, por cierto, no sé qué ganas, ni que hubiera diferencia. Y menos ahora que ya confirmaron (como si no supiéramos lo que iba a pasar) que aumentan 15 días el retiro.
¡Bah! ¿Un mes en casa? Pues fíjate cómo se nos plantea la cosa a nosotros. No, hoy no me refiero a los autónomos. Hoy hablo de librerías y papelerías. Ahora no sé cuántos días encerrados, luego habrá que ir saliendo poco a poco, no sea que nos dé el sol muy directo y por falta de costumbre nos quememos como los vampiros y, justo cuando le estemos cogiendo el gustillo de nuevo a la vida al aire libre… a encerrarnos en nuestros negocios a preparar y forrar los libros de texto del próximo curso. No se lo cuentes a nadie, diario, pero este año que cada cual se forre sus libros en casa, ¡si es divertidísimo!

El caso es que hoy he vuelto a levantarme a una hora prudente. Sobre las 9, a desayunar y al ordenador… varios cargos en la cuenta, maravilloso. En cuanto a ingresos es muy fácil. Cero. No hace falta ser economista, ¿cierto? Hasta el más nulo en matemáticas sabe que las cuentas corrientes del banco tienden a cero. Hoy alguien ha dicho en televisión que la economía cae ahora en picado pero que luego tendrá un repunte en sentido ascendente igual de rápido. ¡Claro, claro! Y el Málaga gana las tres o cuatro próximas Champions.

Total, que luego me comí las lentejas, solo tenía dos opciones. Tú sabes, quien quiere las come… y quien no… Lo dicho, el refranero, que nos da salida a lo que sea. Ahora puede ser muy útil, “a mal tiempo, buena cara”, “Dios aprieta pero no ahoga”, “No hay mal que cien años dure”, “Mañana será otro día”…
Bueno, y se me ocurren algunos para los “jartibles” del Facebook y del Whatsapp, pero ya volveremos a esto en otro momento.

Después, tras un cortadito, he decidido que debo ver medios de comunicación con mucha mesura. A partes iguales se te queda cara de tonto (creo que piensan que somos tontos) y de incredulidad.
Que está muy bien que quieran informar, los del gobierno, los de la oposición, los de aquí y los de allá. Más, muy importante, los millones de profesionales en redes sociales. Pero, ¿en serio que a alguien le importa que el transporte haya caído un 80 o un 85 por ciento, que el consumo de carburantes ha disminuido en tanto o que los trayectos en tren bajaron al mínimo o que en estos días comamos las mismas cigalas que hace un mes? Sí, es evidente, la última cifra era y es cero.

Pues claro que han caído drásticamente, ¡si los españolitos (recuérdame que oiga luego el disco de Serrat dedicado a Machado) estamos en casa!
Si lo único que necesitamos escuchar es cómo se nos va a ayudar a todos (pero ayudar de verdad) y, sobre todo, que los enfermos y fallecidos dejan de aumentar y tienden a cero, que esto sí que tiene que llegar a cero cuanto antes.

Por cierto, esto me está llevando a mi siguiente idea de negocio. El parte feliz (¿Recuerdas cuando llamábamos así al telediario? ¿Seré demasiado viejo?)

Un programa de noticias que solo dé buenas nuevas.
Por ejemplo, si hay un accidente con dos vehículos implicados, pues la noticia será que hoy treinta millones de vehículos se desplazaron sin incidencia alguna.
Si un majara hace cualquier barbaridad por ahí, pues habrá que comunicar que 46.999.999 españoles han tenido un día corriente y no hicieron el gamba.
¿Ves por dónde voy?

En fin, que estaba mirando para ver el nuevo episodio de “Walking Dead” esta noche y no veo nada en la programación. Con lo que me gustó le semana pasada decirle a los personajes “mira, los dos encerrados… pero a mí no me muerde un zombi”. ¿Será mal síntoma esto de hablarle a gente que sale en la televisión?

No hay problema, si no hay serie, voy a poner un peliculón. “12 hombres sin piedad”, una cinta de 1957, en blanco y negro, en la que un jurado, ¡si, encerrado en una habitación! delibera si deben declarar inocente o culpable a un chico. Aunque comienza pareciendo claro que el veredicto es culpable, las dudas comienzan a surgir a la par que la tensión. Y te aseguro que llega a unos niveles bastante altos. ¡Amigo diario, tendrás quejas de mis recomendaciones!

Y mañana llegamos al día diez ¡Ole, ole! El 10, el de Messi, Maradona, Pelé… ¡Mañana no puede ser más que un gran día!
Porque el día 7, el de Cristiano, el de Raúl, el de “El buitre”… ese fue malísimo… (y como esto es un diario privado, mis amigos merengues no serán conscientes de cómo los pincho)

¡Buenas noches!

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Autor: Alberto López Barrio

Nací en 1973, el destino nos llevó a San Pedro de Alcántara donde, en julio de 2011, abrimos una librería, Espacio Lector Nobel San Pedro. Ahora comenzamos con este blog que, esperamos, sea punto de encuentro de muchos amigos aficionados a la lectura.

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